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Entrevistas

Nick Warren

Converamos con el legendario artista inglés.

El trip-hop aún no explotaba del todo en Bristol, pero a principios de los noventas Nick Warren ya compartía con gente como Björk, Tricky y Geoff Barrow, miembro de Portishead, además de Massive Attack, para quienes ofició de dj telonero en los inicios de su carera. Posteriormente, llegaría una residencia en el icónico club Cream, y desde entonces una historia que lo ha llevado a recorrer el planeta y visitar los clubs y festivales más importantes del circuito. En más de dos décadas de carrera, en las que ha experimentado con géneros como trance, progressive y acid house, por solo nombrar algunos, ha mostrado capacidades en las que visión e intuición se combinan para dar vida a una técnica con la que es capaz de atrapar al público y llevarlo a intensos viajes llenos de ritmos, percusiones y melodías.

 

Durante julio y a más de diez años de su última visita, el británico regresó a Chile para presentarse en Club La Feria oportunidad que aprovechamos para conversar un poco con él.

 

 

Fueron más de 10 años de ausencia en Chile. ¿Sentiste una diferencia entre ambas visitas? ¿Te sentiste cómodo con el público?

 

Si, fue genial volver. Pasó demasiado tiempo, ¡más de diez años! Al parecer toda la escena ha cambiado un poco, pero creo que el club era muy sólido; muy oscuro y con muy buen público. Fue una gran noche. Además toqué un poco diferente a lo que la gente está acostumbrada a escuchar; un poco más profundo y más progresivo. Estaba muy contento de que aún así conectaran con la música.

 

Hace poco publicaste Soundgarden, tu nuevo mix-cd. ¿Qué te atrae de este formato?

 

En un mix-cd busco dos cosas: Una es que sean dos discos, uno más ambiental y que incluya artistas un poco desconocidos. Creo que hay tipos como Nils Frahm que son increíbles, que hacen música electrónica genial, pero que no está pensada en clubs. Siento que para mucha gente no es tan fácil escuchar esta música. Antiguamente era más accesible, pero ahora todo está pensado para clubs. Otra es que también me gusta conocer nuevos artistas y darles una plataforma para exponer su trabajo. Porque cuando yo era joven las cosas eran más fáciles: conseguías un contrato y obtenías dinero, luego publicabas algo y obtenías dinero. Yo tuve la oportunidad de renunciar a mi trabajo y hacer un disco a tiempo completo, lo que fue increíble. Ahora es casi imposible, los chicos jóvenes no logran contratos, así que no tienen ingresos. Por esto creo que mi responsabilidad, y la de gente como Sasha o John Digweed, es apoyar a estos artistas jóvenes y entregarles una plataforma para que la gente pueda conocer su música.

 

Sobre los mix-cds, ¿son estas oportunidades de encapsular y mostrar tu sonido en determinado momento o es tu faceta más personal como dj?

 

Si, totalmente. Un mix-cd es completamente diferente a un mix de club. En un club vives el momento. Como pasó en La Feria: no se grabó, así que la única gente que lo experimentó fue la que estaba allí. Para una pista puedes tocar cosas que estén de moda, pero un mix-cd debes hacerlo de forma que sea relevante diez años después.

 

 

Has publicado en sellos como Renaissance, Bedrock, Global Underground y Sudbeat, y además tienes Hope, que es tuyo. Como dueño y artista, ¿cuál crees que es el principal cambio que han tenido los sellos durante la ultima década? Más allá de la distribución digital o la forma en que enfrentan la industria…

 

Ya nadie compra música. Recuerdo que hace unos tres años, teníamos un lanzamiento en mi sello, el que pusimos en iTunes y Beatport y que vendió quizás mil copias. Luego revisé unos torrents y lo habían descargado seiscientos cuarenta mil veces. Eso es contra lo que peleamos hoy. Existe una gran cantidad de gente que no está interesada en comprar música; saben que pueden buscarla en línea y que encontrarán una lista de sitios donde conseguirla. De cierta forma es entendible, por que es a lo que están acostumbrados, pero en realidad no ayuda al artista.

 

Claro, porque hay mucha gente que descarga gratis, pero apoyan a los músicos pagando la entrada a un show…

 

Por supuesto, pero para ser honesto el porcentaje es pequeño.

 

Y sobre la música… hay una clara explosión en la industria de la música electrónica. Cientos de festivales y una gran cantidad de djs y productores, muchos de corta edad, que comienzan a armar su carrera. Sin duda algo que ha sido como resultado del impacto del EDM. ¿Qué piensas de esto?

 

Puedo comparar al EDM con la comida. McDonalds tiene el Big Mac, que es inmensamente popular. Venden millones diariamente, pero eso no significa que sea bueno o que sea sano. Sabe bien, pero no es bueno para ti. Es lo mismo con el EDM; es muy popular, se vende en todas partes, pero no significa que sea bueno para ti. He conocido artistas EDM y están muy conscientes de que hay gente a la que no le gusta lo que hacen, pero que es tremendamente famoso. Como todo en la vida, como en el cine o la moda, llegó un momento en que la música electrónica se volvió masivamente popular, al punto en que la integridad musical, la calidad, ya no importó más. Hoy lo que importa es el hit instantáneo. Es como un shot de expresso. Eso es el EDM hoy en día. Es como un golpe en la cara. Quizás esta opinión puede venir de un tipo muy viejo como para entenderlo, no lo sé. Pero miro hacia atrás y pienso en bandas como Underworld, The Prodigy, Orbital o The KLF, que hicieron piezas musicales muy populares, pero que siento tienen integridad musical. May mucha música EDM que creo que no la tiene.

 

Hablando de eso… hace casi diez años mencionaste en una entrevista que ya no hay grandes estrellas, grandes bandas. No tenemos más Orbital, KLF, Prodigy o Underworld. Ya no hay bandas que hagan discos que todos queremos comprar. ¿Aún piensas así?

 

Sigo creyendo que hay una falta de artistas que hagan álbums. Porque pienso que el desarrollo de una banda de artistas, como por ejemplo Kasabian, que creo que es la banda de rock más grande en Inglaterra hoy en día, lleva consigo un grupo de seguidores que compró el primer disco, el segundo, el tercero, que los han visto crecer, madurar y cambiar. Hoy en la música electrónica ya no hay bandas así. No puedo pensar en ninguna. The Prodigy y Underworld son los únicos que se han mantenido en formato de discos. Y creo que es una lástima. Creo que se necesitan djs y músicos que puedan hacer de su quinto disco el mejor. Algunas personas necesitan el tiempo y la experiencia de llegar a un punto en que logran hacer su mejor música. No siempre pasa que se logre en los primeros dos o tres singles. Y eso es la música electrónica actualmente. Hay un problema ahí…

 

En la misma entrevista mencionabas que no tenías planes de retirarte aún. Luego de todo estos años tocando, ¿qué te mantiene motivado?

 

Aún estoy entusiasmado por la música electrónica. Me encanta encontrar música de otra gente. Me encanta que aparezcan chicos jóvenes que hagan música y que a mi también me guste. Pero más allá de eso, aún no hago mi mejor disco. En todo lo que he hecho, en cada pieza, hay algo que hice mal. Así que no pensaré en retirarme hasta que logre esa perfección, que yo creo será en por lo menos en unos diez años más.

 

 

Un cambio importante, en términos de comunicación, lo han hecho las redes sociales e internet. ¿Qué piensas del impacto que han tenido en la industria musical? ¿Cómo aplicas estas tecnologías en tu trabajo?

 

Han hecho una diferencia increíble. Incluso el mundo se siente como un lugar más pequeño. Cuando comencé a tocar estaba en Bristol y, ya que era popular allí, la gente de Londres, Manchester o Liverpool escuchaba sobre mi. Pero eso era lo más lejos que podía llegar. Hoy mis seguidores en Santiago, Sydney y Moscú pueden obtener la información al mismo tiempo. Tu base de fans es ahora multicultural, con gente de cada rincón del planeta. A veces recibo mensajes de gente de Pakistán pidiéndome que vaya a tocar a su país. ¡Es una locura! Aunque hay algunos que dicen que la gente pasa mucho tiempo conectado… Yo mismo lo hago. A veces me siento a revisar por una hora y todo lo que hago es ver lo que hacen otros. Pero sin duda ha ayudado mucho a mi carrera. El hecho de que pueda hacer música, publicarla en Facebook y que todos la puedan escuchar es genial.

 

Entre los distintos proyectos en los que has trabajado durante tu carrera está Way Out West, junto a Jody Wisternoff. ¿En qué está eso?

 

Con Jody ya estamos trabajando en un nuevo disco, que quizás esté listo este año. Es un proceso largo ya que los dos viajamos mucho. Además quiero que sea un disco especial. Tenemos diez tracks listos, pero hay cuatro o cinco que no me convencen. Por lo que más que decir “ok, usémoslos”, es el momento de decir “no, olvidémonos de esos”. Quiero hacer un disco donde demos lo mejor de nosotros. Ese es mi foco este año.

 

Una pregunta final: ¿te gustaría volver a tocar con Massive Attack?

 

Me encantaría, pero no sé si sea algo relevante ya que ahora son una banda. Cuando estábamos juntos solo éramos un grupo de djs que hicieron un disco. Además la música que toco ahora ya no encaja con ellos. Pero si me gustaría pasar un rato con ellos en un pub para recordar y reírnos de los viejos tiempos. Siempre les estaré agradecido, ayudaron a que mi carrera comenzara de forma increíble.

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