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Entrevistas

Underworld

Nuestra conversación con el vocalista de la histórica banda.

Karl Hyde y Rick Smith comienzan a trabajar juntos recién iniciada la década de los 80 cuando se unen a The Screen Gemz, una banda inspirada por Kraftwerk y reggae con la que alcanzaron a publicar sólo dos álbums antes de separarse. No pasó mucho tiempo para algunos de los miembros restantes formaran Underworld, una agrupación que orientó su sonido hacia una combinación de funk, electro y pop, y que antes de disolverse publicó los discos Underneath the Radar y Change the Weather. En 1991 la dupla suma a Darren Emerson, dj con el que finalmente logran encontrar un balance bailable entre techno y rock, denominando a esta etapa Underworld Mk2, y con el que las poéticas e hipnóticas letras de Hyde cobran aún mayor protagonismo. Los años pasan y en 1994 llegaría su Lp dubnobasswithmyheadman, pero el curso de la historia cambiaría completamente en 1995 con Born Slippy .NUXX, single incluído en la película Trainspotting, su mayor éxito comercial y que con el tiempo se transformó en uno de los cortes más icónicos en la historia de la música electrónica. Desde entonces el ahora dúo ha publicado cinco discos, ha viajado para encabezar los carteles de los eventos más importantes del mundo, ha participado en el soundtrack de diferentes films y ha sido invitado a participar en la dirección musical de la apertura de los Juegos Olímpicos desarrollados en Inglaterra en 2012.

 

A pocos días de concretar su esperadísimo regreso al país como parte de la décima edición de Creamfields Chile, Karl Hyde tomó unos minutos de su apretada agenda para contestarnos algunas preguntas.

 

 

Han pasado 25 años desde el lanzamiento de su primer álbum, Underneath the Radar, y 18 desde Born Slippy, canción que los catapultó a la fama, hoy un auténtico himno y uno de los tracks más importantes que existen en la música electrónica. ¿Qué los motiva a mantenerse musicalmente activos después de tantos años?

 

Música. El deseo de hacer nueva música y el placer de disfrutarla en todas sus formas, algo que pareciera estar calado en nuestros huesos. No estoy seguro de que tengamos otra opción más que estar determinados a continuar haciéndolo. Es una extraña forma de vida.

 

Su contribución musical los ha coronado como un pilar fundamental en la historia de la música electrónica, llegando incluso a ser seleccionados como directores musicales de un evento tan importante como los Juegos Olímpicos (donde trabajaron nuevamente con Danny Boyle). ¿Ha afectado de alguna forma en su música toda esta exposición? ¿Consideran un desafío estar en esta posición y mantenerse vigentes en una industria cada vez más poblada de artistas y que ha explotado durante los últimos años?

 

Todas estas invitaciones que nos han hecho claramente han tenido un efecto en nuestra música. Nos dan la posibilidad de expandir nuestro sonido más allá del que nació cuando comenzamos como una simple banda, y nos permite expresar el amplio rango de géneros musicales que nos han influenciado.

 

 

Desde que comenzó su carrera las cosas han cambiado mucho en distintos aspectos, desde cómo produces y distribuyes tu música (considerando la libertad creativa que esto significa), incluso a cómo conectas con tus seguidores. ¿Cómo se adaptan a una industria cada vez más digitalizada? ¿Qué extrañan de los viejos tiempos y cómo ven el panorama actual?

 

“Los viejos tiempos” suenan como algo lleno de polvo. Hay cosas que se pierden con el paso del tiempo bajo un pretexto de progreso, como algunos maravillosos programas computacionales que ya están obsoletos porque los fabricantes cambian todo constantemente. Además de esto, no podemos olvidar nunca los métodos y sistemas que eran usados antes para hacer música, ya que nos pueden ofrecer inspiradoras soluciones para la creación de nuevas composiciones. El pasado es sólo pasado si lo dejamos ahí. Todo lo que ha sido parte del proceso creativo para hacer música continúa ahí para ser usado si lo buscamos, pudiendo a veces ser de ayuda para hacer que sonidos contemporáneos suenen únicos.

 

Su trabajo es conocido por una estética narrativa que evoca lugares, contextos y situaciones, algo que les ha permitido involucrarse incluso en el mundo del cine. ¿Hay conceptos específicos que los inspiren al entrar al estudio? ¿Qué buscan expresar y transmitir con su música?

 

Durante los últimos veintitrés años he documentado viajes a través de ciudades de todo el mundo, recordando a la gente que he conocido al transformar sus conversaciones en cantos. Esta es una idea que surgió al escuchar por primera vez un álbum de Lou Reed llamado New York. Me inspiro en la gente y las extraordinarias cosas que nos decimos los unos a los otros. Además me encanta planear viajes a lugares donde encuentro que las personas son más interesantes. Para Edgeland, mi disco solista, opté por pasar un tiempo en los límites exteriores de Londres, ya que tiene un entorno muy diferente al dinámico ritmo de vida de ciudad que existe en el lugar donde nacieron la mayoría de las letras de Underworld.

 

 

Si bien han lanzado 8 discos ya, Barking se diferencia por contar con una gran cantidad de colaboradores: El drum & bass de High Contrast, el techno de Dubfire, el trance de Paul Van Dyk o el dubstep experimental de Appleblim. Gracias a esto lograron llegar a un sonido dinámico y variado, sin alejarse siquiera un poco de la escencia que caracteriza a Underworld. ¿Decidieron trabajar de esta forma por abarcar un mayor rango sonoro? ¿Hay alguna intención de conectar su herencia a una nueva generación de artistas?

 

Siempre es bueno dejar la puerta abierta para nuevas colaboraciones, nueva energía y nuevas experiencias que permitan seguir aprendiendo, creciendo y avanzando.

 

 

Su debut en Chile fue en 2008, cuando tocaron junto a Paul Oakenfold en un contexto cerrado. Pronto estarán de vuelta en el país para encabezar un evento familiar para ustedes: Creamfields, en su décima edición local. ¿Que opinan de que un festival tan importante celebre 10 años lejos del país y cultura musical donde se originó? ¿Qué esperan de esta nueva visita y qué podemos esperar del show?

 

Nos encanta tocar en Creamfields ya que tenemos una larga historia trabajando juntos. Ellos son la continuación de ese espíritu con el que comenzó este género en Reino Unido, que luego tomaron y compartieron con el mundo. Ha sido una alegría inmensa ver cómo cada país ha creado su propia versión.

 

Disfrutamos mucho nuestra estadía en Chile cuando fuimos en 2008, por lo que estuvimos conversando para nuestro regreso desde entonces. Por mi parte estuve con varios artistas locales, descubriendo nuevas formas de arte, adquiriendo trabajos y trayéndolos de vuelta a UK para contarle a la gente sobre la vibrante creatividad que se vive en el país. Con Rick siempre aprovechamos de grabar en nuestras habitaciones buscando nuevas formas de incorporar algo del sonido, ritmos o energía de los lugares que visitamos.

 

 

Por Ricardo Cáceres y Sebastián Castro.

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