canvas no soportado por el browser.

Entrevistas

Alex Niggemann

A poco de una nueva presentación en el país, conversamos con el prolífico productor alemán.

La reputación que Alex Niggemann ha ganado durante los últimos años le ha merecido ser considerado uno de los grandes talentos que la música house tiene en la actualidad, sobresaliendo por un manejo fresco y variado de texturas que dan calidez y atractivo a su trabajo, el que ha sido publicado por sellos como Poker Flat y Get Physical.

 

El alemán se presenta hoy nuevamente en Chile como invitado estelar en el primer aniversario de South Artist, por lo que nos comunicamos con el para conocer un poco más sobre su faceta artística.

 

 

¿En qué has estado últimamente?

 

Anoche terminé un nuevo remix para Blond:ish. Además de eso, durante las últimas semanas produje remixes para el Ep People, de Francys, y para el nuevo Ep de Alex Flatner y Lopazz, Freedom Of My Heart. También tengo dos nuevos lanzamientos: El disco de remixes por el segundo aniversario de Soulfooled, que ya está en vinilo y mañana lo estará en digital, y en enero estará disponible a través de Poker Flat la edición de remixes de mi disco, Paranoid Funk, el que incluirá trabajos de Andre Lodemann, James What, Salvatore Freda, Francys y Alex Flatner & Lopazz.

 

He estado muy ocupado con estos remixes durante las últimas semanas, pero también me he dedicado a trabajar en nuevos tracks propios, los que están casi terminados. Además, el 2012 viajé como nunca! Hoy toco en Club La Feria antes de tomarme un tiempo libre por Navidad.

 

Llevas ya varios años en la escena house. ¿Cómo llegaste a ella y qué te llevó a convertirte en dj y productor?

 

Crecí a comienzos de los 90, cuando la música electrónica hacía lo mismo. Creo que la primera música que baile, en una fiesta en mi colegio, fue un tipo de euro-dance. Tenía alrededor de 8 años.

 

Mi hermano, a quien siempre imité, fue uno de los primeros ravers, por lo que la música electrónica se volvió parte de mi rutina de forma muy rápida. Así llegué al que se convirtió en el primer disco que compré : The Funk Phenomenal, de Armand Van Helden.

 

Cuando tenía 14, le dije a mis padres que iba a dormir donde un amigo, pero en realidad fui a mi primera fiesta: una rave enorme en mi pueblo natal, Düsseldorf. Ese día nació mi interés y pasión por la música y toda su cultura. Finalmente comencé a mezclar por mi mismo a los 15, aunque con pocas invitaciones a fiestas por ser un forastero y no parte del grupo.

 

Un día tuve la oportunidad de tocar junto a algunos djs, lo que me llevó a mi primera residencia y con lo que aprendí que simplemente tocar no era clave para ser parte de la escena. Así comencé a producir música, algo que aprendí de forma autodidacta, y pronto pude tocar en un club mi primer track, el que sorprendentemente tuvo gran éxito! De hecho un tipo se acercó preguntando quien produjo el tema y, cuando le conté que era mío, no lo podía creer y me prometió que, si era cierto, correría desnudo por la ciudad. Eso nunca ocurrió (risas).

 

Eres conocido por ser un productor muy versátil, que adapta diferentes sonidos y géneros en su trabajo. ¿Qué influencia tu música?

 

Yo diría que todo. La vida diaria, el mundo que me rodea, los viajes y escuchar todo tipo de música. Creo que todo artista estaría de acuerdo con que todas estas cosas definen tu ánimo, el que luego puedes transmitir en cada canción creada.

 

Hoy en día eres un nombre establecido en el circuito mundial, por lo que te has convertido en un artista muy solicitado, con múltiples fechas por todo el mundo. ¿Qué es lo bueno y malo de esto?

 

Bueno, ser un artista de alta demanda es algo genial en términos generales y, si lo preguntas, creo que hay más cosas positivas que negativas. Claro que el buen dinero que se hace es también un buen aspecto, pero es increíble tener la posibilidad de tocar tu música alrededor del mundo, conocer tantos países, su gente y sus culturas. Es un gran trabajo y me siento muy privilegiado de poder vivir de lo que amo. Y claro, a veces todos estos viajes pueden ser cansadores y definitivmente no siempre entretenidos. Vuelos retrasados, problemas con los productores, hoteles sin check-out tarde luego de largas noches en clubs, estar lejos de casa y amigos cada fin de semana, etc; todos son contras en este trabajo. Pero como dije anteriormente, me encanta y no puedo imaginar una mejor forma de vivir mi vida.

 

¿De que depende la dirección musical que le das a un set?

 

En la mitad de un set generalmente cambio hacia una dirección un poco más dura. A veces toco mi “hit secreto” o simplemente algo muy diferente para que la gente se relaje antes de encender. Principalmente depende del público, su ánimo y energía. Generalmente trato de interactuar con ellos, lo que siempre es muy entretenido e interesante de ver.

 

Gracias a la alta demanda por tu trabajo, te has presentado en muchos lugares últimamente. ¿Cuál ha sido, en tu opinión, la mejor fiesta?

 

Oh, difícil pregunta! Este verano estuve muy ocupado viajando, como nunca antes lo había hecho. Durante el tour promocional de mi disco tuve más de 40 shows en tres meses, por todo el mundo.

 

Para ser honesto, cada destino tiene su propio encanto. No sería justo destacar un show como “el mejor de todos”. A veces esto lo logra el club o la ciudad, pero principalmente lo hace el público o la atmósfera que se crea.

 

Ya que la gente disfruta la de diferente forma en el mundo, se vuelve interesante tener todas estas distintas impresiones. Me encanta tocar en sudamérica por que la gente es muy apasionada y celebra la música a su propia manera.

 

Pero más que eso me encanta tocar en mi ciudad, Berlín, en Watergate o Berghain y celebrar con todos mis amigos. También ciudades como Londres o Barcelona son geniales. Allá gente está muy interesada en la música, lo que es genial, ya que además de escuchar, son muy críticos.

 

Como ves, es muy difícil responder esto.

 

 

Hablemos de Paranoid Funk, disco debut que publicaste este año. ¿Cuándo te diste cuenta que era tiempo de comenzar a trabajar en un álbum?

 

No elegí un momento para comenzar a trabajar en un álbum. Ya había lanzado una considerable cantidad de singles, por lo que era tiempo de dar el siguiente paso y aceptar un nuevo desafío como artista.

 

¿Cómo llegaste a un nombre como Paranoid Funk? ¿Existe una conexión entre la música en el disco y su título?

 

Cuando escuchas Paranoid Funk, reconoces muy rápido que el álbum se divide en dos partes. Una más tranquila, llena de groove y otra más club, con sonidos tech. Estaba buscando un nombre que reflejara el gran contraste entre esas dos partes.

 

Paranoid se refiere al lado oscuro y tech del álbum. La palabra Funk representa el groove y relajo de la otra parte. Hay sin duda influencias nu-disco, pero traté de alejarme a propósito de cualquier tendencia. También intenté mostrar aspectos de la música de donde soy originario, con techno y house lleno de influencias de Chicago y Detroit. Si produces un track que sabes que será lanzado 9 meses luego de terminarlo, intentas que suene lo más atemporal posible, de otra forma tendrías el problema de que la gente se aburra y no se interese más por esta música.

 

Quize crear algo sin límites, de eso se trata Paranoid Funk.

 

Algunos productores trabajan sus discos desde un enfoque más personal en comparación con sus singles. ¿Qué buscabas expresar con este debut?

 

Como dije, necesitaba un nuevo desafío en mi vida. Ya llevaba 5 años trabajando profesionalmente como dj y productor, y me di cuenta que el reto no es producir una gran cantidad de tracks, si no un disco que puedas disfrutar tanto en casa como en pistas alrededor del mundo. Por esto, traté de combinar elementos modernos con la fuerza y oscuridad de piezas clásicas. Esto podría parecer no encajar en una primera mirada, pero en el fondo es exactamente eso lo que termina siendo una gran combinacion y la razón del nombre de mi disco, Paranoid Funk. Dos palabras totalmente diferentes que no tienen ninguna asociación entre si, pero que conectan muy bien cuando las escuchas. El gran desafío para mi, fue que es muy difícil crear un álbum que suene homogéneo sin tener tracks que suenen parecidos entre si y convierten el disco en algo aburrido. Me tomó un tiempo llegar al ritmo de trabajo correcto. Comencé alrededor de 80 tracks, terminé 20 y sólo 11 llegaron al disco.

 

Cuéntanos sobre los procesos de producción tras Paranoid Funk. ¿Cómo fueron las sesiones de trabajo? ¿Qué equipamiento usaste para crear la música?

 

Comencé la producción de Paranoid Funk el año pasado, en Marzo del 2011. Desafortunadamente, el proceso era constantemente interrumpido por trabajos de construcción en mi casa y estudio al mismo tiempo. Cuando estos terminarn, en junio, pude volver a enfocarme en producir nuevamente. Los tracks estuvieron terminados a fines de enero del 2012, pero todo el material adicional, como masterización ,arte y fotografías promocionales, nos tomó hasta mayo.

 

Usé muchos sintetizadores, digitales y analogos, baterias de computador y efectos. Nombrarlos todos llenaría una página. Todas las melodías y baterias fueron producidas por mi mismo en un Yamaha Clavinova. Aprendí como tocar piano clásico, por lo que fue mucho más simple tocar diferentes sonidos, especialmente con la intuición que mueve mis dedos automáticamente, algo contrario a simplemente mover barras y samples con un mouse.

 

El disco fue publicado por Poker Flat, sello que pertenece a Steve Bug. ¿Qué significó esto en tu carrera?

 

Fue el resultado de un efecto bola de nieve. Una cosa llevó a la otra.

 

Todo comenzó cuando invité a Phonique (Quien por mucho tiempo ha estado ligado a Poker Flat y Dessous) a trabajar un remix para mi sello, Soulfooled. Concordamos en hacer un cambio, conmigo trabajando un remix para el también. Así fue como entré en contacto con Steve Bug. En este punto yo ya era fan de las producciones del sello.

 

Durante un almuerzo con Steve en Miami en WMC, me preguntó sobre mis próximos proyectos, a lo que respondí que estaba a punto de comenzar a producir un disco, pensando en el 2012 como el momento correcto para lanzarlo. Inmediatamente me ofreció publicarlo en Poker Flat, lo que fue un gran placer! Desde ese dia tuve fue claro que mi debut sería ahí. Es un gran sello, muy bien establecido, con muchos contactos y conexiones y gente muy profesional trabajando. Esta fue una de las razones de porque desde un comienzo estuve seguro de que el disco estaría en buenas manos. El resultado de promoción y ventas no pudo ser mejor. Colaborar con Poker Flat ha sido uno de los más grandes hitos en mi carrera.

 

 

Hace dos años fundaste Soulfooled junto a Marc Poppcke y Oliver Fritsche (de Superlounge). ¿Cuáles eran sus objetivos al comenzar el sello? ¿Cómo va hasta el momento?

 

Siempre quise tener mi propio sello y un día, junto a mis colegas, decidimos darle inicio a esta idea. Aunque en un comienzo formamos el sello solo por diversión, con el tiempo comenzamos a dedicar mucha energía en el, pero sólo lanzabamos tracks que nos gustaban individualmente. No teníamos una agenda cargada con lanzamientos cada seis semanas como otros sellos.

 

Nuestra principal intención siempre fue publicar todo lo que nos gustara y cuando quisieramos! Primero fue por diversión, pero con el tiempo llegamos a un punto en que comenzamos a necesitar ayuda. El sello continuó creciendo, las agendas se volvieron más rígidas y las promociones y redes sociales cobraron mayor importancia. Las relaciones públicas se convirtieron una necesidad permanente para nuestro negocio. Este año comenzamos a armar un equipo que nos ayudara a caminar hacia una dirección más profesional, lo que resultó en una buena decisión dados los buenos resultados que tuvimos.

 

Estamos muy contentos con la pequeña familia que hemos formado durante los últimos 2 años, ya que no es sólo un grupo de grandes artistas, si no también de muy buenos amigos. Aquí no hablo de grandes nombres que todos conocen, si no de gente que esta haciendo muy buena música a pesar de no ser famosos aún. Tratamos de apoyar lo más posible a nuestros artistas, ya que creemos que merecen aún más reconocimiento. Por ejemplo, Salvatore Freda, David Durango, Sebbo y Francys son brillantes productores que simplemente no han logrado la atención que, en mi opinión, deberían tener. Ya veremos que ofrece el 2013 para ellos…

 

Con el 2012 casi finalizado, ¿Cuál es tu evaluación de este año?

 

El 2012 fue definitivamente un muy buen año para mi. Lo más importante fue sin duda lanzar mi disco debut y el consecuente tour mundial que me llevó a más de 40 clubs y festivales alrededor del mundo en sólo 3 meses. El cierre de la gira en Panorama Bar, en Berlín, fue realmente perfecto. Además de eso conocí mucha gente, colaboré con grandes artistas, mi sello Soulfooled, el que manejo junto a Superlounge, va muy bien y tenemos grandes planes para el próximo año. Sobre mi propio trabajo, no me puedo quejar!

 

También que hubo cosas que me entristecieron, como la pérdida de Martin Dawson, quien no sólo era una gran persona, si no uno de los más talentosos artistas en la música electrónica de la actualidad. Cosas como esta me ponen tan triste como reflexivo.

 

Termino este año con sentimientos encontrados y la motivación de vivir cada día al máximo y disfrutar mi vida como dj y músico lo más que pueda, dado lo rápido que cambian las cosas en esos días.

 

Este no será tu primer show en Chile, por lo que ya sabes como es el público. ¿Qué esperas de este nuevo show?

 

Chile es sin duda uno de mis países favoritos en el mundo. La gente es muy abierta de mente y cálida. Siempre me siento muy cómodo y en buenas manos allá, por lo que es un placer volver. En mis últimas visitas hice muchos amigos que estoy feliz de volver a ver. Cada fiesta que he tenido allá ha sido grandiosa, por lo que no dudo en esta ocasión se repetirá y eso me entusiasma mucho.

Síguenos en:

Comentarios